La presión intraocular mantiene la forma esférica del globo ocular, imprescindible para su comportamiento óptico. Su valor fisiológico varía entre 15 y 20 mm de mercurio. Se regula por el balance entre la producción de humor acuoso y su salida del globo ocular. En el glaucoma la salida está obstruida en el ángulo de la cámara anterior. La enfermedad se desarrolla en las personas de mediana edad o en los ancianos, aunque no son infrecuentes los glaucomas congénitos, infantiles o juveniles.
Los pacientes con glaucoma crónico simple (de ángulo abierto) suelen tener antecedentes familiares; la lesión ocular progresa sin causar grandes daños aparentes, con pérdida del campo visual, aunque la elevación de la tensión intraocular sea moderada y no haya síntomas agudos. El glaucoma de ángulo estrecho, por el contrario, produce dolor, infección (rojez) conjuntival, dilatación de la pupila y grave pérdida de visión. La córnea se vuelve opaca y la presión intraocular es alta. El campo visual se reduce de forma progresiva al avanzar la enfermedad; este fenómeno se demuestra con un instrumento oftálmico llamado campímetro. Como la presión intraocular aumenta con la ingesta de líquidos, el glaucoma de ángulo abierto se puede diagnosticar haciendo beber al paciente una determinada cantidad de agua y midiendo la presión, antes y después, con el tonómetro. En el glaucoma de ángulo estrecho el diagnóstico es directo con una única medida tonométrica.
El glaucoma crónico simple responde bien a la medicación local para aumentar el flujo de salida del humor acuoso. Hay también medicaciones sistémicas que disminuyen su producción. Si la enfermedad no responde al tratamiento médico es necesario aplicar la cirugía creando (con rayo láser o con cirugía convencional) una nueva salida para el líquido intraocular. El glaucoma agudo es una urgencia médica: si la presión se mantiene elevada durante más de 24 horas se produce un daño irreversible en la visión. Para tratarlo son necesarios el tratamiento médico y a veces el quirúrgico.
Antes se prohibía a los enfermos de glaucoma los estimulantes y las especias. No existe ningún trabajo que soporte esta afirmación. Sí deben evitar la ingestión de grandes cantidades de líquido en poco tiempo.



